La donna è mobile

"Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino

Visitas paganas al hogar, primera parte

Hay dos tipos de amas de casa: las que lo son antes que cualquier otra cosa, y las que son amas de casa porque es lo que toca y punto final.

El ama de casa que lo es antes que cualquier otra cosa disfruta (esto es básico) de un círculo de amigas que también se toman muy a pecho su condición. Entre ellas se lo guisan y entre ellas se lo comen. Madres abnegadísimas todas ellas, disfrutan su primer descanso matutino en la cafetería de la esquina del colegio donde, a distancia (se ve), adelantan el trabajo casero con una master-class auto-reafirmante sobre las maravillas del Ajax Pino, la bayeta ecológica o el Duende (que como todas ellas saben, es un aparato super-limpísimo que lo deja todo como los chorros del oro, con infinidad de cacharros y potingues olorosos que aunque ocupa media casa, es el colmo de la sofisticación y del buen gusto). Para esta mujer, es importante dejar claro lo agotada que va siempre de acá para allá cargada de críos hasta las orejas para no quedar en franca desventaja frente a la concurrencia, por mucho dolor de cervicales o de lumbares o de cualquier otra cosa que aquéllas esgriman padecer (aunque también es de ley aclarar que una pasadita por el hospital, aunque sea por urgencias, deja en mantillas a cualquiera de las otras tenga la cantidad de hijos que tenga, ¿por qué? Porque lo más sacrificado en este mundo para una ama de casa excelente, es que tengan que venir otras a meterle mano en su territorio; no porque vayan a cambiarle las cosas de sitio, que no es eso, ni porque vaya a quedar en entredicho su capacidad, no. Si no porque cabe la posibilidad —que como ya se verá más adelante, es más que probable— que su rancho no esté tan esmerilado como dice tenerlo. Gran pánico, pelusas debajo del sofá o cacahuete del sábado en la alfombra del comedor. “Válgame. Si llegara a saberse” y lo recogen corriendo no fuera a ser que cayeran enfermas…)

Como a las diez o diez y media, les remuerde la conciencia a todas y salen pitando de la cafetería —guarra y dejada la última— para dirigir sus pasos a un supermercado, tienda de ultramarinos de confianza o cualquier otro establecimiento donde ya se sepa cómo se es de eficiente y de gran cocinera, y donde se pueda pasar otro ratito hablando con la tendera deleitándose mutuamente con alguna receta de cocina para los niños (“que se la comen estupendamente”), la última de la Pantoja, el Gran Hermano, la isla de los famosos o cualquiera otra barbaridad televisiva que, aunque critican y ponen como hoja de perejil, curiosamente siguen con una fidelidad sólo comparable a los monjes capuchinos.

Con los adminículos del cocido en el carrito y un crío dando la lata, el ama de casa excelente aterriza en su casa y lo primero que hace es encender la televisión. Existe una conexión aún en fase de investigación entre la emisión de ondas hertzianas procedentes de programas de Maria Teresa Campos o Ana Rosa Quintana, y el cerebro de la mujer no-trabajadora, que hace que aún sin darse cuenta, no puedan vivir la una sin la otra, y mientras, tan ricamente pongan el cocidito madrileño en la olla y se hagan dos o tres llamadas telefónicas a las amigas para ver quien de todas recoge a los críos de ballet, de tenis o de catequesis. Organizarse es fundamental, y un ama de casa mal organizada es literalmente un desastre público. He visto casos de mujeres que sólo por llegar tarde al colegio reiteradamente, eran dadas de lado, marginadas, juzgadas y eliminadas del mapa social. Ahí queda eso.

Viernes, 04 de Febrero de 2005 18:03.

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: ANTONIO

Me parece muy interesante tu artículo, me gustaría incluirlo en mi periódico literario impreso si te parece bien. Es trimestral y el próximo número aparecerá el mes que viene.

Fecha: 04/02/2005 11:55.


Autor: La donna è mobile

Pues no sé, déjame que le consulte a mis representantes.

:-)

Ya te digo algo, ¿sí?

Fecha: 04/02/2005 14:00.


gravatar.comAutor: oracle

creo que de todas nuestras vidas sin excepción se podría hacer una caricatura y encontrarle el lado más vulgar...

Fecha: 04/02/2005 14:05.


gravatar.comAutor: Egonauta

¡Hay Oracle! ¡Que parece que no has ido a la compra ni a llevar a los niños al colegio ultimamente! Bien entendido... a ciertas compras... a ciertos colegios y sobre todo con ciertas señoras.....

Egonauta

Fecha: 04/02/2005 14:16.


gravatar.comAutor: oracle

pues eso egonauta, a ciertos...

Fecha: 04/02/2005 14:25.


Autor: Donna

Si por "ciertos" colegios estais entendiendo que hablo de privados, es que no estamos en lo que estamos.

Mis hijos han estado en públicos y en privados, y en todos ellos he encontrado ejemplos de ésto que estoy contando, peculiaridad que viene dada por el aburrimiento supino, más que por la clase social. En todas partes cuecen habas. Aunque ese, el del dinero, es otro tema que queda pendiente porque también tiene mandanga.

Fecha: 04/02/2005 14:44.


Autor: Donna

..y ojo, no estoy haciendo una caricatura, es un retrato. El de la soledad. Pero eso ya se verá.

Fecha: 04/02/2005 14:45.


gravatar.comAutor: Egonauta

¡Que no, que no, que no es eso! Los ciertos colegios son solamente corolarios de las ciertas señoras, que, con dinero o sin dinero, -con la música que corresponde- son lo que son independientemente de su clase -¿Que es eso?-
Nada. ¡Que me quedo con las habas y la mandanga en espera de otra entrega!

Egonauta (Populista y eso)

Fecha: 04/02/2005 15:24.


Autor: Gin

En mi casa no seguimos los patrones habituales: yo aporto el grueso económico (aun a costa de estar fuera de la ciudad casi toda la semana) y JB trabaja media jornada y se encarga de las niñas, el colegio, actividades extraescolares, y demás. Recuerdo las miradas que me dirigieron ciertas madres la primera vez que fui al colegio a por mis hijas (un día que estaba de baja). La recuerdo y no os deseo que os la dediquen. En fin. Hay de todo, claro, pero algunos casos son de juzgado de guardia.

Fecha: 04/02/2005 20:50.


Autor: La donna è mobile

Pues no sé exactamente como sería esa mirada, Gin, aunque puedo imaginármela. Tampoco yo formulo un patrón habitual y creo que algunas les resulta hasta irritante que pueda con todo. Me preguntan, me quieren sacar detalles de mi vida, quieren saber si salgo con alguien, si rehice mi vida, cómo aprovecho el tiempo que mis hijos pasan el fin de semana fuera con su padre (al preguntar ésto siempre sonrien maliciosamente, como si yo tuviera sin más cojones que ir a peinar la provincia sólo por estar sola)... y yo les contesto religiosamente a todo.

Las que realmente me aprecian se divierten mucho cuando me ven tan paciente, respondiendo a los interrogatorios. Pero verás, si yo cogiera y les contara cuatro trolas, y dijera que sí, que salgo hasta las mil, que me tiro todo lo que se mueve, y que me compro tres pares de modelitos cada fin de semana amén de robarle el marido a la primera que se descuide... no me divertiría tanto como contándoles la verdad, que es realmente lo que más les joroba: me dedico a mí, paseo, leo, escribo, ordeno mi casa, tomo té con mis amigos, algún vino nocturno, rio, no miro el reloj, tomo el sol en la playa leyendo el diario... disfruto del silencio. Y eso, ¡eso! eso sí que jode.

:-)

Fecha: 04/02/2005 23:23.


Autor: Robertokles

Qué cosas más raras les pasan a ustedes...

Yo no soy amo de casa, sino esclavo de los quehaceres. Tengo que planchar bajo riesgo de ir arrugado (o será la edad, que todo puede ser). Lavo a los niños y friego los platos, salvo que me confunda. Barro la casa para dejar sitio al siguiente polvo, porque soy muy ordenado en materia sexual.

Por lo demás, me niego a llevar a los niños, que sólo es uno, a un colegio público y mucho menos a un privado. Para esas cosas, he contratado a un gramático para que le enseñe que las letras son impagables, a un profesor de equitación para que haga de él un respetable jinete en las cabalgatas o guapo en la Feria de Abril, un maestro armero que le enseñe el arte de trinchar pollos y hombres (las cosas están malas, y siempre viene bien saber atracar) y un rétor para que sea el mejor orador de la speaking corner o de la barra tabernaria. Como preparo a mi hijo para que sea un simpático rufián o un alto cargo en la administración pública (hay a quien exije estas distinciones. Qué melindres), se comprenderá entonces que no tengo que sufrir furibundas miradas de madres ajenas, teniendo que conformarme con las de la propia.

Fecha: 05/02/2005 03:21.


Autor: Robertokles

Comprendido que la lucha contra el polvo y la mugre es batalla perdida, me decidí a llenar el salón —única parte de la casa que muestro a las visitas y visitos— de botellas y barricas de vino. Bien sabido que esta bebida da excusa al polvo y ennoblece la mugre, capacitando así a los guarros o a los ociosos para la muy nobre arte de la bodeguería, ya que el público suele opinar que cuanto más espesas sean las telarañas, mejores caldos saldrán, sacando una insospechada ley de causalidad entre arañas y uvas.

Son cosas de la estética: hay que aguzar el ingenio para justificar la propia pereza, y entender que decorar el resto del salón con murciélagos, candelabros, y muebles de época (de época antigua, se entiende), aun siendo otra de las maneras válidas para no limpiar y holgar todo lo que se puede, sale un pelín más caro que el cachivache enológico. A fin de cuentas, todo el mundo tiene un tío campestre quien, decidiendo hacer vino, se le marcharon varias manos en el proceso, transformando su amable brebaje en horas extras para el sepulturero. Así, las botellas sobrantes, si es que no han quedado como prueba documental en algún juzgado, pueden conseguirse por un buen precio si se compra todo el lote.

Fecha: 05/02/2005 03:22.


Autor: Robertokles

Estos son los consejos que querría darle a todos los señores y señoras a fin de lograr el máximo provecho de su perrería, teniendo como premio modelar excelentes ciudadanos para la patria, cuando no magníficas cosechas fantasmas con las que se puede especular y sacarse un beneficio tal como para comprar un palacio en ajeno país que no tenga convenio de extradicción con el nuestro. Pero mucho me temo eguro. Mucho me temo que nadie de ustedes habrá pensado en hacerse de oro con su salón sin dar golpe: así nos va en este país maldito.

Fecha: 05/02/2005 03:23.


Autor: La donna è mobile

¿Tú ves ANTONIO, como aquí hay cosas mejores que llevarse? Si es que da hasta vergüenza decirte que sí, que te lleves eso de ahí arriba si es que te gusta habiendo cosas como las que escribe aquí, don Erre.

Cachis, iros todos a la porra. Así no hay quien brille, :pppppp

Fecha: 05/02/2005 12:37.


Autor: La donna è mobile

Erre, mañana estoy en la puerta de tu casa (por éstas) con el kit de limpieza para ponerte esa casa en órbita (o en solfa); y como entre tú y yo no caben burradas, no hace falta que te de las gracias porque igual si me descuido y lo hago (gracias, Erre :-)) me mandas a tomar por saco.

Y tampoco es eso, QUE YO LO ÚNICO QUE QUIERO ES ORDENÁRTELO TODO Y QUEDARME CON TUS LIBROS, XDDD (y aunque parezca mentira, sobre todo lo primero)

Un beso más grande que todas las cosas.

Fecha: 05/02/2005 12:41.


Autor: Duque de Ínsua

Las cosas en la casa ducal funcionan de un modo algo peculiar. La aristocracia ya no es lo que era y la Señora duquesa se ve obligada a trabajar por cuenta ajena para coadyuvar a sostener y mantener la propiedad de nuestras posesiones, así que soy yo, el duque, quien ha de encargarse de las tediosas tareas de aprovisionar la despensa y guisar las viandas que aseguren nuestro diario sustento, amén de orear, cuando la meteorología lo permite, al heredero del título y propiedades.
Pues bien: yo, siempre circunspecto, me veo obligado ahora a alternar marujilmente con tenderas y clientas si quiero ser tratado con la deferencia y respeto que merezco, pues es un club tan exclusivo que ha de pasar uno por un muy estrecho aro para ser en él aceptado con la única finalidad de no morir de inanición.¿Es eso justo?

Fecha: 20/10/2005 11:11.


Autor: La donna è mobile

Los matriarcados tienen mucha tela que cortar, y muchos, muchos escalafones que ascender. Se sube despacio, sí, pero sepa que ganarse la confianza y el hueco en uno de ellos, manquesea ante la charcutera de Mercadona, no es fácil y a no ser que haga una cosa incomprensible como separarse, le será difícil perderlo.

Esto de la vida de ese-eles, sus labores, es durísimo, :-)

Fecha: 20/10/2005 16:11.


Añadir un comentario




No será mostrado.




Temas



Enlaces

Tarjetero

  • http://www.nedstatbasic.net/stats?ADJ2QQP6alTVAmezEJa0Y54DWhlA
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con iCities, 1001 relatos y el I Encuentro Rural de Blogs.]